El desarrollo de Vaca Muerta atraviesa una etapa de aceleración marcada por un cambio de escala. La combinación de mayor actividad, inversiones crecientes y un contexto internacional favorable empieza a configurar un escenario distinto para la industria energética argentina, con foco en exportaciones y proyectos de largo plazo como el GNL.
En ese contexto, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, planteó que el crecimiento del sector responde a una convergencia de factores estructurales.
“Hoy se da una sinergia entre industria, Estados nacional y provinciales, y el contexto energético mundial nos posiciona en un lugar preferencial. Si sumamos seguridad jurídica, estabilidad macroeconómica y respaldo político, las condiciones están dadas para que esta vez sea ‘sí’”, afirmó.
TENEMOS UNA HOJA DE RUTA CLARA
Agradezco a @econojournal y @LMNeuquen por la invitación a este evento que reúne en Neuquén a los principales referentes del Oil & Gas. Hoy vemos una sinergia real entre la industria y los Estados, en un contexto global que nos posiciona en un… pic.twitter.com/zz9zdipSjF
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) March 17, 2026
Un nuevo horizonte para el desarrollo energético
El mandatario subrayó que el crecimiento de la actividad no es coyuntural, sino que responde a políticas de largo plazo. En ese sentido, remarcó la importancia de sostener reglas claras que permitan proyectar inversiones más allá del corto plazo, especialmente en un sector que requiere planificación y previsibilidad.
Durante su exposición en el IEFA Latam Forum, Figueroa destacó que Neuquén y Río Negro lograron consolidar un esquema de estabilidad que resulta atractivo para los inversores. Según explicó, la seguridad política y jurídica es uno de los principales diferenciales frente a otros mercados.
Además, planteó que ese marco permitió comenzar a construir una nueva etapa para la industria, con la mirada puesta en el desarrollo del gas natural licuado y en la posibilidad de ampliar las exportaciones energéticas desde la Argentina hacia el mundo.
La integración regional como factor clave
Uno de los puntos centrales que destacó el gobernador fue la articulación entre provincias. En particular, puso en valor la complementariedad entre Neuquén y Río Negro para potenciar el desarrollo energético, especialmente en lo vinculado a infraestructura y salida al mar.
Figueroa señaló que esta integración permite pensar en esquemas más eficientes para la evacuación de la producción. En ese sentido, mencionó la posibilidad de utilizar puertos rionegrinos para exportar hidrocarburos producidos en la cuenca neuquina, lo que refuerza la lógica de desarrollo regional.
También hizo hincapié en el rol de los Estados provinciales en la construcción de condiciones para la inversión. Según sostuvo, no solo se trata de garantizar reglas de juego, sino también de generar sustentabilidad social en los territorios donde se desarrolla la actividad.
A la industria solo le pedimos tres cosas: educación para nuestros chicos, infraestructura para nuestras comunidades y formación para que el empleo sea primero para los neuquinos.
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Nuevas áreas en Vaca Muerta
El gobernador insistió en que el desafío no pasa únicamente por atraer capitales, sino también por mejorar la competitividad de toda la cadena de valor. En ese marco, consideró que la eficiencia debe ser un objetivo compartido entre el sector público y el privado.
A su vez, remarcó que la macroeconomía, junto con herramientas como el RIGI, pueden potenciar el ingreso de inversiones, aunque aclaró que el rol de las provincias sigue siendo determinante para ordenar el crecimiento del sector y sostenerlo en el tiempo.
En paralelo, Figueroa confirmó que la provincia avanzará con la licitación de nuevas áreas de Vaca Muerta en agosto, lo que ya despertó interés de inversores internacionales. También indicó que se trabaja con Nación para reducir costos mediante la eliminación de aranceles a la importación de bienes de capital.
El mandatario agregó que el objetivo final es que el crecimiento de la industria tenga impacto directo en la población, a través del empleo y el desarrollo local, en un contexto donde la producción podría duplicarse hacia el final de la década.











